martes, 2 de febrero de 2010

Noticias Globales

Autor: Jorge Enrique Mújica, LC


Noticias Globales  (www.noticiasglobales.org )  fue uno de los primeros boletines telemáticos distribuidos a través del correo electrónico.


Nacido en 1998, en sus 11 años de vida se ha ido consolidando como una de las fuentes claves y fiables para comprender temas relacionados con los ataques a la familia y a la vida; sobre el homosexualismo, el ecologismo, la teología de liberación, las políticas de reducción de la natalidad y todo ese proceso internacional para la instauración de un nuevo orden mundial a través de una nueva ética.


Entrevistamos al doctor Juan Claudio Sanahuja, sacerdote y estudioso de todos estos temas. Buenos Aires, Argentina, 2 de julio de 2009


"Desde el principio comenzamos a nombrar a instituciones y a personas, porque la información tiene que huir de la vaguedad".


---Jorge Enrique Mújica: Hoy conocemos a un servicio consolidado como una de las mejores fuentes en temas vinculados a tantos puntos de actualidad. ¿Cómo nació Noticias Globales y cuáles siguen siendo sus objetivos prioritarios?


--Juan Claudio Sanahuja: Noticias Globales nació porque comprobamos que una de las causas más importantes del auge de la cultura de la muerte era la falta de información detallada. Me explico mejor. En 1992, el Cardenal Alfonso López Trujillo, en el marco de un congreso de movimientos pro-vida que se realizó en Monterrey (México), nos convocó a un grupo no muy numeroso de sacerdotes y obispos que trabajábamos desde hacía años en los temas relacionados con la defensa de la vida humana, para transmitirnos que debíamos hacer lo posible para introducir la agenda pro vida en las estructuras pastorales de la Iglesia. Después llegaron otras reuniones internacionales, tanto de movimientos pro vida como de políticos y legisladores, orientadas


Los invitados a esas reuniones -todos muy bien intencionados- no conocían, por ejemplo, los documentos internacionales originales y tampoco conocían su proceso de gestación; ignoraban los alcances jurídicos del programa de acción de las conferencias internacionales; ignoraban la jerarquía de normas internacionales; confundían una reunión de la Asamblea General con la de un comité o una agencia de la ONU; no creían que las conclusiones de las reuniones internacionales pudieran afectar a la legislación de sus países. Ingenuamente caían en alianzas estratégicas con agencias de la ONU, como la OMS, UNICEF o el Programa para el Desarrollo de Naciones Unidas; aceptaban ayudas de las ONG's abortistas, etc…


En temas más específicos como por ejemplo "salud reproductiva", no veían que ese término era un eufemismo de la palabra aborto… y así siguiendo. ¡Cuánto costó! Aún sigue dándonos trabajo otro punto en el que debemos seguir insistiendo: mostrar la incompatibilidad de la llamada perspectiva de género con la antropología cristiana.


Por eso, años después, el Cardenal López Trujillo ideó el Lexicon, publicación del Pontificio Consejo para la Familia, para aclarar los términos confusos y ambiguos usados en el lenguaje de los documentos internacionales. Cabe recordar que Benedicto XVI, en la homilía del funeral del Cardenal, citó al Lexicon explícitamente, como una importante obra de servicio a la Iglesia.


Noticias Globales, nació en 1998, con esa intención: informar detalladamente. Y nuestro objetivo prioritario sigue siendo el mismo: informar. Informar es también alertar, ayudar a pensar y ayudar a reaccionar, para que cualquier persona que analice la realidad pueda encontrar los rastros de la cultura de la muerte en su entorno.


Contra la opinión de muchos, desde el principio comenzamos a nombrar a instituciones y a personas, porque la información tiene que huir de la vaguedad. La cultura de la muerte tiene usinas y a éstas las conforman personas con nombres y apellidos, y esas personas tienen un historial. Todo eso hay que conocerlo y darlo a conocer.


Tratamos de evitar expresamente la postura peligrosísima de aquellos que, a pesar de todas las evidencias, se empeñan en buscar puntos de contacto y de diálogo con posiciones que son irreconciliables entre las distintas manifestaciones de la cultura de la muerte y la doctrina católica o la misma ley natural.


Sigue vigente todo lo que decíamos, en 1999, en la introducción a la página de Noticias Globales.

"Las llamadas grandes conferencias internacionales de los años 90, organizadas por las Naciones Unidas, fueron el modo de poner en práctica el Informe Kissinger".


---Jorge Enrique Mújica: Cuando finalizaron los grandes conflictos bélicos mundiales del siglo pasado, el mundo estaba ansioso de un cambio: pasar de un caos producido por el odio, la guerra y la muerte a uno de fraternidad, vida y paz. Los beneficios económicos de la globalización empezaban a ensanchar algunas carteras así que aprovechándose de la buena disposición, algunos grupos vieron la posibilidad de instaurar un nuevo orden mundial donde todo girara en torno a sus intereses aunque haciendo ver todas las "mejoras" como aparentes beneficios para la humanidad. Había que empezar por algún lado así que el plan de partida fue construir una nueva ética mundial, en relación con las normas y los valores, que fomentase una nueva visión del mundo que a ellos les favoreciesen. Infiltrados en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) comenzaron a promover su ideología organizando una serie de conferencias de carácter planetario donde se abordaban puntos neurálgicos que les ayudasen a producir ese cambio: la educación (Jomtien, 1990), la infancia (Nueva York, 1990), el medio ambiente (Río de Janeiro, 1992), los derechos humanos (Viena, 1993), la población (El Cairo, 1994), el desarrollo social (Copenhagen, 1995), la mujer (Beijing, 1995), el hábitat (Estambul, 1996) y la seguridad alimenticia (Roma, 1996). Toda esa serie de conferencias no logró de una vez su cometido, aunque sí sembró la semilla necesaria para hacer surgir crédulos adeptos y ver nacer nuevas organizaciones focalizadas en la lucha por la implantación y aplicación de la nueva ideología. Sabían de dónde partir (imponer una nueva ética mundial) y a dónde querían llegar (a un nuevo orden mundial), pero el medio, las conferencias, no les había dado los frutos esperados, así que el paso más importante fue encontrar otra hoja ruta, otro instrumento: la carta de la tierra. ¿Qué es esa carta y en qué consiste?


--Juan Claudio Sanahuja: Más que hablar de la Carta de la Tierra, yo prefiero hablar de los nuevos paradigmas éticos o nueva religión universal: un credo sin principios inmutables, en el que se ha abolido la trascendencia de la persona humana, del que la Carta de la Tierra es sólo una manifestación.


Pienso que el origen está en el llamado Informe Kissinger (1974), cuando se establece como objetivo político de los Estados Unidos que se deben cambiar los preceptos religiosos y culturales de los pueblos, que son los que hacen inviables las políticas de control de natalidad.


Las llamadas grandes conferencias internacionales de los años 90, organizadas por las Naciones Unidas, fueron el modo de poner en práctica el Informe Kissinger. En ellas se planifica el nuevo proyecto de poder global, un proyecto de poder totalitario. Como proyecto totalitario intenta dar una respuesta única y universal a todas las cuestiones que se puedan plantear los seres humanos en cualquier situación en la que se encuentren, cualquiera sea el lugar dónde estén. Entonces, por definición, este proyecto necesita colonizar la inteligencia y el espíritu de todos y cada uno de los habitantes del planeta.


"Se habla de "reingeniería social", para construir una nueva sociedad sobre bases totalmente distintas a las que conocemos, tratando de contrarrestar y anular lenta y discretamente toda visión trascendente del hombre, para sustituirla por un nuevo sistema de valores".


En los mismos textos de esas conferencias se habla de "reingeniería social", para construir una nueva sociedad sobre bases totalmente distintas a las que conocemos, tratando de contrarrestar y anular lenta y discretamente toda visión trascendente del hombre, para sustituirla por un nuevo sistema de valores. Por eso, yo la llamo "reingeniería social anticristiana".


Con la Carta de la Tierra se pretende sustituir los Diez mandamientos, lo han declarado ellos mismos. Se endiosa a Gaia, la "madre tierra". Se reduce a un mismo nivel a todas las creaturas, la persona humana se equipara a los individuos de las otras especies: recordemos que existe un proyecto -el proyecto Gran Simio- que pretende declarar los derechos "humanos" de algunas especies de monos (gorilas, chimpacés, bonobos, etc.). Es más, en algunos casos se llega a hablar de la persona humana como parásito de la naturaleza. Por supuesto que desaparecen la noción de creación y la noción de trascendencia de la persona.


Hay proyectos menos "groseros" que la Carta de la Tierra, aunque en todos ellos está presente el ecologismo como ideología. Por ejemplo, la Ética Planetaria de Hans Küng y, en general, todos los que imponen la idea de una moralidad autónoma, por la que el ser humano construye su propio código moral sin sujetarse a ninguna norma inmutable, universalmente válida para todos los hombres. Se elimina así la noción de ley natural y de ley divino positiva. La New Age presta un gran servicio a estas corrientes.


"Los llamados "nuevos derechos humanos" son fruto de esa visión materialista de la persona, de una antropología falsa y distorsionada, que por un lado reduce a la persona a su materialidad y, por otro, la convierte en su propio supremo legislador".


---Jorge Enrique Mújica: Uno de los puntos a favor que se han ganado los promotores del nuevo orden mundial es la confusión generada y la aceptación pasiva de gran parte de la humanidad. Muchos se preguntan: "¿qué hay de malo en que se declaren "nuevos derechos" para el hombre?", en todo caso sería más un beneficio con el cual nos veríamos favorecidos.

--Juan Claudio Sanahuja: Justamente, uno de los "nuevos paradigmas éticos" a los que me refería antes, es el "nuevo paradigma de los derechos humanos", según el cual los derechos humanos están en continua evolución. Los que crean los "nuevos derechos" son los Comités del Sistema de Derechos Humanos de la ONU.


Los llamados "nuevos derechos humanos" son fruto de esa visión materialista de la persona, de una antropología falsa y distorsionada, que por un lado reduce a la persona a su materialidad y, por otro, la convierte en su propio supremo legislador.


Los "nuevos derechos" están en contradicción con la naturaleza humana. No sólo el supuesto derecho al aborto, que le da a la mujer la potestad de matar nada menos que a su propio hijo, sino también, por ejemplo, el falso derecho a la "identidad de género autopercibida", por el cual ya no se nace varón o mujer, sino que cada uno "construye" su propia sexualidad, dando pie de esa forma a la aceptación social y jurídica de todo tipo de aberraciones. Así, la ONU hablará del "nuevo paradigma de familia", para justificar el mal llamado "matrimonio" entre personas del mismo sexo.

---Jorge Enrique Mújica: En la edición quincenal de La Civiltá Cattolica (cf. 16 de mayo de 2009, cuaderno 3814), los padres jesuitas reproducen el texto de la Comisión Teológica Internacional titulado "En busca de una ética universal: nueva mirada sobre la ley natural", ahora también disponible en la página web del Vaticano. En buena medida es como un vademecum sobre la visión católica –y respuesta– a todo ese programa de reingeniería social que usted ha denunciado en múltiples ocasiones. ¿La ley natural ha dejado de ser válida para fundar la ética universal? Tal parece que ahora hay una tendencia a separar el orden ético del económico, jurídico y político.

--Juan Claudio Sanahuja: Se trata del último documento de la Comisión Teológica Internacional, que responde a la constante prédica de Juan Pablo II y Benedicto XVI llamándonos a redescubrir la ley natural.

Juan Pablo II nos dijo, hablando justamente de la cultura de la vida: "Para la eficacia del testimonio cristiano, especialmente en estos campos delicados y controvertidos, es importante hacer un gran esfuerzo para explicar adecuadamente los motivos de las posiciones de la Iglesia, subrayando sobre todo que no se trata de imponer a los no creyentes una perspectiva de fe, sino de interpretar y defender los valores radicados en la naturaleza misma del ser humano".

Benedicto XVI tiene muchas intervenciones en este sentido. Una de ellas, quizás la más sencilla para el común de las personas, es la enunciación de los "principios no negociables": la defensa de la vida humana desde la concepción hasta su muerte natural; el matrimonio como la unión de un hombre con una mujer y el derecho de los padres a la educación de sus hijos. Estos principios el Papa los enuncia para guiarnos en el testimonio público y en la acción social y política. El mismo lo dice: "son las pautas que nunca se podrán derogar ni dejar a merced de consensos partidistas en la configuración cristiana de la sociedad".


Tengo la impresión de que a nivel de toda la Iglesia, hace falta una catequesis muchísimo más profunda, sobre los principios no negociables, por parte de la jerarquía católica.


---Jorge Enrique Mújica: En los últimos años hemos visto como algunas religiones se van alineando a las directrices emanadas de Conferencias Mundiales organizadas por la ONU. De hecho, en 1993 el "parlamento de las religiones" (en el que no está la Iglesia católica) hizo pública la "Declaración por una ética planetaria". En ella afirmaba que existe ya un consenso para fundar una ética planetaria. ¿Qué sentido tiene entonces la Declaración de los Derechos Humanos? ¿Por qué la Iglesia católica no suscribió la declaración del parlamento de las religiones? ¿Se puede hablar de un manejo de las religiones por parte de la ONU?


--Juan Claudio Sanahuja: Entre las conferencias del Milenio (ONU, New York, 2000), tuvo lugar la Conferencia de líderes religiosos, organizada por el Secretario General de la ONU y la United Religion Iniciative (URI) de Ted Turner. En el documento final, que la Santa Sede no firmó ya que se opone a la esencia del cristianismo, esos líderes se comprometieron a no enseñar verdades dogmáticas -principios inmutables-, a relativizar su lenguaje y a no hacer proselitismo. Para darnos una idea, la URI considera el proselitismo cristiano como una forma de dominación colonialista.


Un acontecimiento más reciente fue la reunión de 2004, en Ámsterdam, organizada por el gobierno holandés y el Fondo para la Población de las Naciones Unidas, en preparación para El Cairo+10, que versó sobre "derechos sexuales y reproductivos, cultura y religión". Una de sus conclusiones, calificada de vital en el documento final, fue la de invertir recursos humanos y económicos para "'convencer' a los líderes religiosos de democratizar su discurso en materia de derechos sexuales y de derechos reproductivos".


Se trata de imponer una nueva ética o una religión universal que se asiente, por un lado, en el relativismo y, por otro lado, en la idolatría de la ley positiva, la ley civil, fruto de consensos parlamentarios o políticos que van cambiando con el tiempo al servicio de los intereses de quienes detentan el poder. Ya a finales de los años 80 y principios de los 90 la UNESCO comenzó a impulsar una ética universal de valores relativos.


El binomio relativismo-positivismo jurídico es una clarísima manifestación de "la alianza de la democracia con el relativismo ético (…) que quita a la convivencia civil cualquier punto seguro de referencia moral, despojándola más radicalmente del reconocimiento de la verdad", como nos advirtió Juan Pablo II. Esta alianza "se convierte con facilidad en un totalitarismo visible o encubierto".


En el caso específico de lo religioso, el relativismo, además de combatir toda verdad inmutable, fomenta el sincretismo (la mezcla de distintas tradiciones religiosas). Otra variante del relativismo en este campo es el igualitarismo entre las religiones, que dice: "no importa en lo que se crea, lo importante es creer en algo".


El Cardenal Ratzinger respondió a esto: "Cristo es totalmente diferente a todos los fundadores de otras religiones, y no puede ser reducido a un Buda, o a un Sócrates, o a un Confucio. Es realmente el puente entre el cielo y la tierra, la luz de la verdad que se nos ha aparecido". Sobre todo, recordemos que al tiempo que se daba la Conferencia de líderes religiosos de la ONU, el 5 de septiembre de 2000, la Congregación para la Doctrina de la Fe presentó la declaración Dominus Iesus sobre la unicidad y la universalidad salvífica de Jesucristo y de la Iglesia. La relación de la declaración con la avalancha de los nuevos paradigmas éticos y sobre todo con la imposición del sincretismo y del indiferentismo religioso está más que clara.


Todas las grandes reuniones de Naciones Unidas van acompañadas de foros o reuniones menores de "líderes religiosos". Allí han tenido su origen organismos permanentes como el Global Faith-Based Organization Forum, que depende de la organización Religiones para la Paz (Religions for Peace), cuyo presidente emérito, ahora moderador internacional, es el príncipe El Hassan bin Talal de Jordania, que fuera presidente del Club de Roma y es miembro de la Iniciativa Carta de la Tierra.


Religiones para la Paz apoyó en la ONU la creación de la nueva religión universal para "una nueva era, era dorada de armonía y prosperidad, de paz y justicia". El texto mezcla pasajes bíblicos del Profeta Isaías, las Profecías de Zoroastro, las Promesas del Corán, la Visión Sikh, la Doctrina Jain, y las teorías de Confucio, del Budismo, el Taoísmo; el Bhagavad-Gita, el sintoísmo, las escrituras Bahá'í, y la religión sioux: se trata de la consagración internacional del sincretismo religioso.


"En el paradigma "de nueva religión universal" se entrelazan el relativismo moral, con el sincretismo y el indiferentismo religioso y el panteísmo".


---Jorge Enrique Mújica: Uno de los temas que más abundan en relación a la así llamada "nueva ética" son los derechos de la naturaleza o de la madre tierra. Cuando los propulsores del nuevo orden mundial hablan de respeto a la naturaleza qué quieren significar exactamente.


--Juan Claudio Sanahuja: Antes que nada, digamos que hay un legítimo mensaje de preocupación por la naturaleza en la doctrina católica que está expuesto por Juan Pablo II, por ejemplo, en la encíclica Sollicitudo rei socialis.


Por otro lado, ya hemos visto que en el paradigma "de nueva religión universal" se entrelazan el relativismo moral, con el sincretismo y el indiferentismo religioso y el panteísmo.


En cuanto a la preocupación del "nuevo orden" por la naturaleza, ésta es muy relativa, yo diría que es una fachada. En el fondo está el propósito de los países centrales de conservar grandes reservas naturales para alimentar sus opulentos patrones de consumo. Juan Pablo II advertía sobre "la carrera desenfrenada al acaparamiento y a la explotación de los bienes de la tierra por parte de unos pocos privilegiados que sienta las bases para otra forma de guerra fría, entre el Norte y el Sur del planeta".


Es decir, el poder político-económico de los países centrales fomenta el ecologismo como un disfraz para sus intereses y se da la paradoja de que, el neo-marxismo indigenista -por ejemplo de Leonardo Boff, Evo Morales, Rafael Correa- le está haciendo el juego al capitalismo extremo al cual ellos declaran que quieren combatir.


"Los problemas que hemos tenido nos confirman que la buena información sólo molesta al tirano".

---Jorge Enrique Mújica: En todo este tiempo estoy seguro que su trabajo habrá causado más de alguna molestia al poner en evidencia a personas o grupos de poder…


--Juan Claudio Sanahuja: Los problemas que hemos tenido nos confirman que la buena información sólo molesta al tirano. Hay tiranos de todos los colores y en todos los ámbitos.


Por citar dos extremos que nos han causado molestias, por un lado, están los dialoguistas para los que el diálogo y el consenso, aún en temas que no lo admiten -como los principios no negociables-, son valores supremos. Y por otro lado, están quienes pretenden imponer la "normalidad" de su estilo de vida antinatural, por ejemplo, los grupos de homosexuales.


Todos tienen en común la pretensión de imponer un pensamiento único, políticamente correcto. Hasta ahora, gracias a Dios, hemos tenido fortaleza para sobre llevar esas presiones, y esperamos que Dios nos la siga concediendo.


---Jorge Enrique Mújica: Si uno lee cualquiera de las noticias que usted elabora, es fácil constatar lo bien preparadas que están. Sin embargo viene una pregunta que podría parecer un poco fuerte: en estos once años de existencia, ¿puede decir que algo ha cambiado para bien con su abnegada labor? ¿Cuáles cree que son los mejores frutos de su trabajo en todo este tiempo?


--Juan Claudio Sanahuja: Pienso que no somos nosotros los que tenemos que hacer balance. Se que hemos influido para que en algunos medios cristianos se hayan comenzado a nombrar instituciones y personas, tratando de dar una información más concreta. Tengo conocimiento de muchas personas a las que los boletines de Noticias Globales han alertado sobre algún tema y a raíz eso han comenzado a trabajar en algún aspecto de la cultura de la vida. Más de una Conferencia Episcopal nos ha pedido información sobre algún tema en particular, etc. Pero yo prefiero dejar el balance en manos de Dios.


***

El padre Juan Claudio Sanahuja nació en Buenos Aires el 16 de septiembre de 1947. En 1968 terminó la licenciatura en Ciencias de la Información en la Universidad de Navarra. Luego de cursar estudios de Teología en Roma, obtuvo el grado de Doctor en Teología por la Universidad de Navarra, en 1973. Se ordenó sacerdote en Madrid, el 13 de agosto de 1972. Pertenece al clero de la Prelatura del Opus Dei. Es profesor de Teología Moral Fundamental y Teología Moral de Sacramentos del Studium Generale de la Prelatura del Opus Dei en Argentina. Ha dictado también numerosos cursos de Historia de la Filosofía e Historia de la Teología.


Profesor de Historia de la Iglesia IV en el Instituto de Ciencias Religiosas (San Luis, Argentina), desde 1980 se dedica a cuestiones relacionadas con la vida humana y la familia. Es miembro correspondiente de la Pontificia Academia Pro-Vita, Vice-asesor del Consorcio de Médicos Católicos de Buenos Aires y Asesor eclesiástico de la Fundación Nueva Cristiandad.


Ha colaborado con asociaciones como AFAN (Asociación Familias Numerosas), SAEMB Sociedad Argentina de Ética Médica y Biológica), Mujeres por la Vida, etc.


Desde 1998 es editor del boletín Noticias Globales, sobre temas que se relacionan con la defensa y promoción de la vida humana a nivel internacional y, desde el año 2001, editor de Notivida, boletín de noticias relacionadas con Argentina.


Ha dictado numerosas conferencias y cursos relacionados con la promoción de la vida humana y la familia en Argentina (San Luis, Corrientes, Paso de los Libres, San Juan, Bariloche, Salta, Tucumán, Mendoza, Catamarca) y en el extranjero (Brasil, Paraguay, España, Ecuador, Uruguay, Chile, México).


Colaboró en diversas iniciativas del Pontificio Consejo para la Familia. Ha publicado, entre otros:

a) "El Gran Desafío, la Cultura de la Vida contra la Cultura de la Muerte", (Ed. Serviam, 1995, Buenos Aires), con prólogo del Cardenal Alfonso López Trujillo, Presidente del Pontificio Consejo para la Familia. Premio Faja de Honor P. Leonardo Castellani, de la Exposición del Libro Católico de Buenos Aires (1996).


b) "El Desarrollo Sustentable. Nueva Ética Internacional", Ed. Vortice 2003, Buenos Aires, con presentación del Cardenal Alfonso López Trujillo, Presidente del Pontificio Consejo para la Familia. Premio Faja de Honor P, Leonardo Castellani de la Exposición del Libro Católico (2004).


Libros en colaboración:


a) "Universidad e Integración" en "América Latina: el factor educativo en la integración". Instituto de Cooperación Universitaria (ICU). Ed. Japadre, L'Aquila (Italia), 1969.


b) "De El Cairo a Beijing pasando por Copenhague" en "La mujer hoy, después de Pekín", J.C. ediciones, Rosario, 1995.


c) "La Cuestión Ecológica" en Actas del 3er Congreso Latinoamericano de Movimientos Pro-Vida, promovido por el Pontificio Consejo para la Familia, Imprenta Congreso de la Nación, Buenos Aires, 1997.


d) Tuvo a su cargo, la publicación de las Actas del 3er Congreso Latinoamericano de Movimientos Pro-Vida (Luján 1996), promovido por el Pontificio Consejo para la Familia, Imprenta Congreso de la Nación, 1997.


e) "El desarrollo sustentable como paradigma ético", en "Bioética: Un compromiso existencial y científico". Universidad Católica San Antonio, Murcia, 2005


f) "La Familia y la vida en la legislación internacional actual", en "Soplo de Vida. Actas del 1er Congreso Nacional Pro Vida Ecuador 2007", Guayaquil, 21 al 25 de marzo 2007, Consejo Ecuatoriano de Laicos Católicos, Guayaquil


g) "La ideología de género y el proceso de reingeniería social anticristiana", en "Mujer y Varón. ¿Misterio o autoconstrucción?". CEU, Universidad Francisco de Vitoria y UCAM, Madrid 2008


Es autor de numerosos artículos sobre temas que hacen a la promoción de la vida humana y la familia.




«La vanidad es la gloria de los pobres de espíritu»

Madre y maestra, guías para el hombre

Por: Cynthia Castañeda y Cirze Tinajero

 

En la mayoría de los casos la primer palabra que aprendemos a decir es "mamá"; esas dos sílabas que a pesar de ser tan simples encierran tanto significado.

 

La razón por la que este personaje es el primero en grabarse en nuestras mentes, no sólo tiene que ver con que hayamos pasado nueve meses dentro de su vientre, o que probablemente haya sido lo primero que nuestros ojos registraron al abrirse. Su importancia va mucho más allá.

                                                                                                                                                 

En la mayoría de los casos la primer palabra que aprendemos a decir es "mamá"; esas dos sílabas que a pesar de ser tan simples encierran tanto significado.

 

La razón por la que este personaje es el primero en grabarse en nuestras mentes, no sólo tiene que ver con que hayamos pasado nueve meses dentro de su vientre, o que probablemente haya sido lo primero que nuestros ojos registraron al abrirse. Su importancia va mucho más allá.

 

Mamá es la persona que está ahí desde el primer momento, que con cariño, paciencia y ternura nos conforta siempre que la necesitamos. Sin embargo, también es nuestra primer maestra.

 

Siempre el papel de la madre es multifacético. Una madre bien pudo haber desempeñado varias profesiones, si no es que todas (administradora, psicóloga, enfermera, chef, decoradora, etc…).

 

Sin duda una de las más importantes es la faceta de maestra. ¿Cuándo es exactamente que una madre se desempeña como maestra? Siempre.

 

Desde que nacemos hasta que estamos ya casados o con una vida independiente, mamá siempre está dispuesta a darnos el mejor consejo y a enseñarnos todo aquello que nos pueda ayudar a crecer como seres humanos.

 

Algo parecido pasa con la maestra, la maestra escolar. Este personaje que al principio es un completo extraño, pero que al finalizar el curso ya es parte de nosotros. ¿Quién no recuerda a una con especial cariño?

 

Es muy probable que todos tengamos en mente a esa maestra o maestro que hizo algo especial, que logró reducir el odio hacia las matemáticas, que con dolores de cabeza nos hizo entender los dilemas de la física, que puso en nuestra frente la primer estrellita o que, ya como alumnos mayores, hizo que encontráramos nuestra vocación.

 

A continuación presentamos a mujeres que, como madres o maestras, han educado y formado a hombres y mujeres para mejorar a la sociedad.

 

UNA ENTRE DOCE, UNA OPERACIÓN CON MUY BUENOS RESULTADOS

 

Carmen Carranza es el vivo ejemplo de lo que toda buena madre es capaz de hacer. Carmen tuvo 12 hijos. Esta cantidad que en un principio suena aterradora, es también el número de casos a los que pudo brindarles todo su amor y enseñanzas.

 

Repartir la atención entre 12 personas no debe ser una tarea fácil. Sin embargo, para Carmen el reto resultó y aún resulta todo un privilegio.

"Aunque suene imposible, pude educar a 12 niños y creo que lo hice bien", son las palabras que orgullosamente reafirman que su misión fue llevada a cabo satisfactoriamente.

 

"Desde que me casé, mi esposo y yo supimos que queríamos tener muchos hijos, y conforme los fuimos teniendo, supimos que seríamos capaces de cumplir el reto".

 

Ahora Carmen asegura que tiene el privilegio de estar rodeada de 12 excelentes personas, que transmiten ahora a sus hijos los valores y las enseñanzas que un día ella les enseñó.

 

"La maternidad es para mí el mejor regalo que Dios me pudo dar. Fue también mi oportunidad de trascender en otros, de dejar un poquito de mí en los demás".

 

Como el caso de Carmen debe de haber muchos, especialmente anteriormente que era mucho más común que los hijos fueran varios. Si ser madre de uno solo no es fácil, mucho menos lo es educar a 12.

Sin embargo, para las madres nada es imposible. Son capaces de sacar adelante cualquier reto que se les presente. Es como si desde el momento de dar a luz, adquirieran súper poderes o algo parecido.

 

Es verdad que para ser madre no se estudia, Carmen no lo leyó en ningún manual y está segura de haberlo hecho bien.

 

"A pesar de que nadie te dice cómo, debes saber cuándo castigarlos, cuándo regañarlos, y cuándo simplemente aconsejarlos".

 

Ser madre sin duda se trata de forjar. Ésta, más que labor, se trata de una misión. Una misión que aunque no siempre es fácil, al final del camino resulta siempre la mejor experiencia para cualquier mujer.

 

FORMANDO CON VALORES

 

 

Gabriela, una mujer que desde pequeña le gustaba imitar a sus maestras del colegio, adoraba la idea de estar a cargo de un grupo de niños a los cuales les pudiera enseñar lo que ella sabía.

 

Pero conforme fue creciendo la vida la llevó por diferentes caminos. Se convirtió en esposa y madre de tres hijos. Sus niños fueron creciendo, y cuando el menor de ellos estaba en la primaria, decidió que era momento de recobrar aquel sueño que había tenido de pequeña: convertirse en maestra.

 

Había que empezar desde cero, y no era nada sencillo conjugar estudios con atender una casa y una familia. Después de varios años de esfuerzo y de sacrificio, lo logró: se había recibido como pedagoga. Sin embargo, para Carmen el haber finalizado la licenciatura no era la meta deseada, únicamente era el inicio de un nuevo reto.

                                                                                          

"Al terminar la carrera no quería sólo educar a un pequeño grupo de niños, sabía que podía hacer mucho más. Quería poner mi propio Kinder, dirigirlo de tal manera que formara a más pequeños, que tuvieran los conocimientos y bases para ser personas de bien".

 

Con dedicación y el apoyo de su marido, Gabriela lo logró, puso su propio Kinder. "Al principio sólo teníamos un grupo para cada grado. Pasaron unos años y los grupos fueron aumentando, hasta que llegó el momento en que los papás nos exigían algo más que un Kinder, pues para ellos cuando sus hijos terminaban su educación preescolar, no sabían a donde mandarlos, y fue cuando, a base de ahorros (sic), puse la Primaria".

 

Durante su vida como profesora y directora, Gabriela ha presenciado cómo han ido cambiando sus alumnos, y su profesión le ha permitido no sólo dirigir una escuela o impartir conocimiento, también la ha llenado de satisfacciones.

 

"Es maravilloso ver cómo los chiquitines que son mis alumnos, se van formando, haciéndose más hábiles e inteligentes. Es cierto que al pasar de los años llegan y se van nuestros alumnos, pero a veces por coincidencias te los vuelves a encontrar siendo ya adultos, siendo todos unos profesionistas, que hasta ya tienen sus propios hijos, y te llena de orgullo saber que tú contribuiste, aunque sea un poquito, a que ellos lograran sus éxitos".

 

Gabriela lleva 30 años al frente de su propia escuela, y a lo largo de este tiempo ha entendido que una maestra es quien está ahí para apoyar y darle continuidad a la educación que se da en casa, nunca para sustituirla.

 

"Es un trabajo continuo y en conjunto. De nada sirve que eduquemos, si en casa no nos apoyan o ven lo contrario a lo que les enseñamos en los salones".

 

Sin duda, la educación se propone ayudar al desarrollo humano, y es tan fundamental que el hombre ha entendido que no sólo le es necesaria la que se le da en familia, sino también la que brindan las instituciones educativas.

 

A lo largo de nuestra vida se presentan profesores que nos dejan conocimientos científicos, culturales, o incluso de vida. Nos brindan las herramientas para enfrentar al mundo.

 

Una madre también lo hará, pero de tiempo completo y no sólo por un semestre o un grado escolar. Estará ahí para formarnos y reprendernos cuando sea necesario.

 

La madre es quien da educación en el amor, es decir, a partir de su infinito amor se entrega por educar a sus hijos, lo cual exige entrega y sacrificio que con el tiempo ayudará a desarrollar virtudes.

 

Una madre y una profesora o profesor, son personajes clave en la formación del hombre, pues sólo con educación puede existir una mejora en la sociedad.

 

 

 

«La vanidad es la gloria de los pobres de espíritu»

La grandeza del Rey dignifica al cocinero


Por: Plinio Corrêa de Oliveira

 

Observando una vista aérea del Castillo de Windsor. Se tiene la impresión, en un primer momento, de que se trata del escenario para un encuentro de hadas. La inmensidad del edificio, la maravillosa variedad de sus partes, la delicadeza y la fuerza que se afirman en todas ellas, todo en fin, da la sensación que se está en presencia de algo que supera con creces la realidad cotidiana. Este edificio, este fantástico conjunto de edificios es, al mismo tiempo, símbolo y relicario de una institución: la realeza británica.

 

En este símbolo "como en tantos otros de la Inglaterra tradicional- las apariencias no traen todavía la marca del protestantismo, del liberalismo y del socialismo. Lo que en esas formas de granito se expresa aún es el concepto medieval católico del origen divino del poder público, de la verdadera majestad con la que él debe rodearse en cualquier régimen político, y del cuño paternal que le debe caracterizar.

 

Cuño paternal decimos. Este castillo no tiene la intención de exhibir masa, sino talento; no fue hecho para intimidar, sino para encantar; el súbdito que lo contempla no se estremece al verlo, no desea huir, sino entrar.

 

Y esto por una sencilla razón: el Rey es padre que llama afablemente a sí a los súbditos, y no el verdugo que los atemoriza.

 

Las relaciones entre grandes y pequeños son influenciadas por este ambiente. La nobleza del señor se transmite a su servidor. Y la inmensa cocina de Windsor, cocina de la más auténticas, es indiscutiblemente una alta, noble, y digna cocina de castillo, que comunica algo de la dignidad real a la humilde actividad servil, y le da un esplendor como que regio.

 

Porque en la Civilización Cristiana la grandeza del señor no humilla al servidor, sino que lo eleva.

 


«La vanidad es la gloria de los pobres de espíritu»

¿Qué son los carnavales?

Por: Querien Vangal

 

Por más que uno inquiera -a no ser que se sepa latín- no es fácil averiguar el origen de la palabra carnaval. Lo cierto es que parece provenir de "carnem levare" que no es otra cosa sino la privación de alimentos, entre los cuales sobresale la carne.

 

De ahí viene Carna vale, es decir, adiós a la carne. Pero ahondando en significados, creo que la palabra más exacta para traducir la esencia de los carnavales es ésta: Currus narvalis. Este carro naval hacía un bello paseo romántico en barco con ruedas. Llevaba como pasajeros a hombres y mujeres con máscaras. Al son dela música bullanguera bailaban, cantaban sátiras contra todo y contra todos -sobre todo contra las autoridades. Y tal era la bondad y felicidad que inundaba a ellos y ellas que no cesaban de arrojar dulces a lo largo y ancho de su recorrido.

 

Calendario

 

No cabe duda de que estas fechas tenían y tienen su calendario propio. Abarcaban y lo continúan haciendo desde el domingo antes del Miércoles de Ceniza (este año cae el 25 de febrero) hasta el primer domingo de Cuaresma. Vulgarmente se le conoce como el domingo de piñata. Piñata es una olla o vasija que contiene dulces que se cuelgan en lo alto para romperla a golpes con los ojos vendados.

 

Cuando se estudia el carnaval hay que reconocer que lo que está en el fondo de todo ello son las fiestas primitivas del comienzo del año (primavera).

 

En la cultura romana y en todos los territorios dominados por el gran Imperio, el carnaval se centraba en torno a las fiestas Saturnales, es decir, fiestas en honor al dios Saturno y al dios del pan (fiestas Lupercales).

 

Durante ellas predominaba el desorden civil, no había unas medidas tan duras y estrictas contra los desenfrenos morales. En todos sitios había cantos satíricos. No se prohibía nada durante estos días. Todo estaba permitido. De ahí que arreciaran las críticas contra los poderes instituidos, como la autoridad, el poder y la religión.

 

Debido a muchos excesos, ha habido a lo largo de la historia países que los han prohibido por miedo a venganzas y por sobrepasarse en los ataques contra los poderes.

 

¿Qué se resalta en el carnaval?

 

Hay tres elementos comunes a todos los, carnavales en las ciudades y pueblos en que se celebran.


1) Culto al cuerpo. Esto no es de ahora. Cuando vemos los carnavales de Río de Janeiro (al que por cierto el gobierno ha donado 40 millones de preservativos a los jóvenes), o los bellísimos de Santa Cruz de Tenerife o los famosos de Cádiz, la exaltación del cuerpo aparece como exorno fundamental. Y el origen radica en las fiestas romanas. Los soldados imperiales elegían al más guapo y lo proclamaban rey por un día. Las cosas han cambiado pero el fondo sigue siendo prácticamente el mismo.

 

2) El disfraz. Al adentrarse en el estudio de las fiestas, es curioso observar cómo todas ellas tienen un origen basado en lo religioso. El disfraz, antes, era una forma empleada para librarse de la influencia de los malos espíritus. Y una forma de lograr este objetivo, era colocarse la máscara para que no reconocieran a la verdadera persona. Otros dicen, al contrario, que era un modo de congratularse con los espíritus poniéndose en el rostro máscaras que, de algún modo, pudiesen imitarlos. Así se veían libres de sus maleficios y obtenían su benevolencia.

 

3) Lo grotesco. Este tercer elemento es, sin duda, el que más se exalta. Se trata de una auténtica locura en la bebida, comida, ruptura con todas las normas y costumbres y todo ello en una atmósfera en que la alegría se pasa en muchas ocasiones por efecto de lo que se bebe y se come. Son unas fechas en las que impera el libertinaje, días en los que muchos sienten la necesidad de hacer lo que en otros momentos no lo pueden llevar a cabo.

 

La ridiculez tiene su expresión plástica en los monigotes representativos de alguien a quien se insultan, se quema y provoca la risa entre todos los que viven los carnavales.

 

Aparte de estos tres elementos comunes a todos los carnavales, hay que añadir la estética del colorido en los vestidos, carrozas, los concursos de belleza y otras muchas actividades que promueven las comparsas y chirigotas. Su preparación dura muchos meses.

 

Se están introduciendo ahora hasta en las mismas escuelas. Pienso que cuando el arte se mantiene en sus cánones, la moral en su sitio y el respeto, estas fiestas que preparan a una Cuaresma de penitencia y abstinencia como camino a la glorificación de Cristo en la Pascua, son bellas. Y todo lo que se bello, loable y bueno merece la pena que el pueblo lo cultive hasta el extremo. Un pueblo sin alegría sana, es un pueblo triste, decía Demócrito.

 



«La vanidad es la gloria de los pobres de espíritu»

Ecología, sí; ni verdes ni sandías

Por: Querien Vangal

Enero/ 2010


La ecología es una ciencia humana, es decir, un saber que sólo surge del hombre y que él desarrolla

A fines de la década de los tan nostálgicamente recordados 80, los socialistas del mundo, en sus tradicionales "Encuentros de Chantilly" (no se iban a encontrar en cualquier parte), analizaban los duros momentos por que atravesaba el marxismo-leninismo soviético, los países de la Cortina de Hierro, la economía de esos países; y ya se preveían "perestroika" y "glasnot". Era el momento de reconocer que el paraíso comunista no arribaría nunca; que el sistema económico socialista funcionaba pésimamente; que la guerra fría se acercaba a su fin, con el triunfo absoluto -quizás demasiado absoluto- del capitalismo de sus archienemigos yanquis. Entonces, como buenos gramscianos, comienzan a cambiar las estrategias, a cambiar el modelo de la lucha, puesto que las antiguas conducían al fracaso. Enarbolan, pues, nuevas banderas de lucha. No son nuevas, desde luego. Son banderas y consignas que otros han desarrollado, por diversas razones y con distintas finalidades; pero los autodenominados "socialistas renovados" las hacen suyas, como una manera de continuar y desarrollar la lucha de clases que, más tarde o más temprano, debería concluir en la dictadura del proletariado.


Fueron esos encuentros de catarsis colectiva, de la que participaron por cierto los renovados marxistas chilenos que, kilos más o pelos menos, se hicieron con el poder a partir de 1990.


Entre esas "nuevas banderas de lucha", se encuentra la ecología o, mejor dicho, el "ecologismo".


Aprovechan diversos movimientos que en todo el mundo estaban preocupados por el cuidado del ambiente, se apoderan de ellos y comienzan una lucha, en muchos casos irracional, para que la naturaleza no sea explotada, aunque ello signifique mantener a pueblos enteros en la pobreza.


Parten estos movimientos reclamando medidas para contrarrestar los efectos negativos de la creciente industrialización, a lo que, obviamente, nadie se opone, aunque es bueno dejar constancia de que los regímenes socialistas son los que han causado las mayores catástrofes ecológicas (baste recordar Chernóbil).


Hoy existen movimientos generalizados para preservar las potencialidades de nuestro planeta, como lo demuestra la reciente cumbre de Copenhague, aunque no fue muy exitosa, dada la diversidad de intereses en juego.


01-foto-2-los-mac2a6us-ideolLos más ideologizados, llamados "verdes", reclaman un panteísmo naturalista, que exige no tocar a la diosa naturaleza, el dios árbol, la diosa tierra, etc. Otros, con clara orientación marxista, son conocidos como "sandías", es decir, verdes por fuera y rojos (marxistas) por dentro, que intentan mediante el ecologismo debilitar las estructuras productivas y la cohesión de la sociedad.


Es evidente que tenemos la responsabilidad de salvaguardar el ambiente que heredamos de nuestros antepasados, para legarlo a nuestros descendientes; pero eso no puede llevar a un conservacionismo a ultranza ni menos un involucionismo. Si no se hubiera podido tocar la naturaleza, no habría habido progreso. Un ejemplo manifiesto es el de las fuentes de energía. Si no se hubieran descubierto y explotado los combustibles fósiles, mucha de la ciencia y tecnología que nos facilita la vida no existiría.


Hoy se habla de contaminación y se la trata, con toda razón, de evitar; pero cuando nuestro país tiene problemas energéticos, estos "verdes" y "sandías" no permiten ninguna solución: el carbón contamina y mucho, aunque ha habido que mantener su uso a falta de otros recursos; lo mismo ocurre con la leña, que si no está suficientemente seca, también contamina; el petróleo, amén de contaminante es caro, puesto que nosotros casi no lo producimos y hay que importarlo, en circunstancias que cada vez hay menos reservas y más usos del mismo; la energía hidráulica obliga a construir represas, y nadie quiere tenerlas cerca; y la energía nuclear, ni mencionarla, porque tiene mala prensa, precisamente por obra de los "sandías"; y necesitamos energía para todas las actividades productivas y de la vida diaria.


Al respecto, hay que tener presente que sólo el hombre conoce y puede reconocer el valor y el sentido del ecosistema, del ambiente, de los seres vivos -animales y plantas- y también de sí mismo.


Si el hombre no habitase la tierra, no habría ecología. La ecología surge cuando el hombre toma conciencia de su relación con el ecosistema natural de la tierra. El hombre es corpóreo-espiritual, lo que lo hace superior a todo lo demás que existe en el plano natural. Sólo el hombre es persona y goza de inalienable dignidad como tal. El mundo, con toda su variedad de paisajes, es hábitat para el hombre que, mediante sus creaciones humanas, trata de hacer del planeta tierra un hogar en el cual vivir dignamente y poder desarrollar su existencia. Esta tierra es un don divino, que debe custodiar y cultivar; comprender y estudiar en sus leyes naturales.


01-foto-3-la-cuestioc2a6un-eLa cuestión ecológica no es solamente solucionable desde el punto de vista de la ciencia y de la técnica, sino que debe ser abordada como problema ético. La ética parte de la base de considerar, sobre todo, la calidad de la relación del hombre con los demás hombres, reconociendo en ellos seres que tienen la misma dignidad y el mismo valor que él. Una vez reconocida la dignidad personal de los demás hombres, podemos entrar a considerar la relación de los seres humanos con el medio ambiente.


Un aspecto central de la cuestión ecológica lo constituye la relación de amor y de inteligencia del hombre con el mundo, que lleva a reconocer que la naturaleza no es una realidad absoluta, esto es, la naturaleza no es dios. Si se "diviniza" la naturaleza, si se la considera un valor supremo y absoluto, se inventa una especie de religión -falsa, desde luego- en la que el hombre queda subordinado a la "madre tierra", en un naturalismo destructivo para el hombre y para el mismo medio ambiente. La propia relación de amor e inteligencia del hombre con la ecología conduce al reconocimiento de que la naturaleza no es un mero instrumento que el hombre pueda utilizar a su antojo, darle mal uso o destruirlo. Sobre la base antes dicha, el hombre llega a reconocer que el medio ambiente constituye una riqueza y un bien de que el hombre dispone; pero que corresponde a la totalidad de la humanidad presente y futura; y que debe conservar para que las actuales y las futuras generaciones vivan dignamente. Por eso hay que promover un desarrollo sustentable, considerar al hombre como responsable y conservador del medio ambiente, poner la ciencia y la tecnología al servicio de la vida y la dignidad humana; y tratar de eliminar la pobreza, que por la degradación que produce, es uno de los peores enemigos del medio ambiente.


En definitiva, entonces, la ecología es una cuestión antropológica. La ecología es una ciencia humana, es decir, un saber que sólo surge del hombre y que él desarrolla; y sólo desde lo humano, la naturaleza, los ecosistemas y el medio ambiente pueden ser considerados y tratados en su valor intrínseco. También forma parte de la ecología el ámbito de la vida natural del hombre, porque el cuerpo humano y la vida corpórea del ser humano lo conectan con la naturaleza en una intimidad tal, que el mismo hombre es un ser natural.


El desarrollo de la ciencia y de la técnica han permitido al hombre advertir que puede influir, modificar y hasta destruir los ritmos y las leyes de la naturaleza; pero, ¿existen límites a ese poder, o se puede ejercer al arbitrio de quien lo tiene?


Utilizar la fuerza de la técnica en el seno de la naturaleza como expresión de una pura voluntad de poder significa no tener en consideración el valor de los seres vivos, de la vida natural del hombre, de los ecosistemas, etc. No considerar el valor de las cosas, que nace de un juicio de la conciencia del hombre a partir del descubrimiento de la verdad y del ser de éstas, pone en un camino en el que todo queda sujeto a la arbitrariedad del poder, con el riesgo de que éste se transforme en destructor de la naturaleza, del hombre y de los demás seres vivos de la tierra. La mesura y el criterio de intervención del hombre en el ecosistema, en la persona humana, en las plantas y en los animales, son la verdad y el valor de éstos. De entre estos seres, sólo el hombre es persona y, por lo mismo, el único que tiene un valor absoluto, fuente de derechos inalienables, entre los que destacan el derecho a la vida, desde la concepción hasta la muerte natural; el derecho a la libertad; el derecho a la familia, como hogar humano para cada hombre en el mundo; el derecho a la educación y a la cultura. Estos derechos son para el hombre la fuente de la ecología del ser humano y del ecosistema, porque contribuyen a formar en todos y cada uno de los hombres conciencia y compromiso ecológico, tanto en relación con la naturaleza, como con respecto a la vida natural de las personas, lo cual tiene especial relevancia respecto de los bienes naturales escasos.


Particularmente clarificadora sobre estos aspectos es la última encíclica del Santo Padre
"Caritas in Veritate", que en sus puntos 48 a 51, analiza estos mismos asuntos desde una perspectiva teológica.


Entonces, ¿ecología? Sí, por supuesto, sobre la base de que la naturaleza está al servicio del hombre, que a su vez tiene la responsabilidad de conservar el medio ambiente para sus descendientes, que tienen su mismo derecho a utilizar los recursos naturales. ¿"Verdes", que quieren conservar por conservar o porque reconocen dioses en todo lo que conforma la naturaleza? No, porque degrada a la persona humana, hecha a imagen y semejanza de Dios. ¿"Sandías", que bajo la apariencia de "verdes" quieren utilizar la ecología para trasladar a este tema la lucha de clases, porque no han renunciado a la utopía comunista? Menos.

 


«La vanidad es la gloria de los pobres de espíritu»

Desde el humanismo. Lo bueno, lo malo y el reto de las coaliciones

 

Es una riqueza nacional el que haya pluralidad de ideas.  Todos y dada uno debe gozar de plena libertad para tenerla y expresarla, pero nunca para imponerla a nadie.   Pero cuando se trata de lograr un fin común, como es el caso de sacar del atolladero a la patria, que es de todos y todos deben luchar por ella, es necesario conjuntar las ideas, haciendo a un lado apasionamientos egoístas.  Debe, por necesidad, aflorar la tolerancia.  Así, con esa voluntad, las alianzas son, no sólo válidas, sino positivas y, por ende, deseables.



 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
«La vanidad es la gloria de los pobres de espíritu»